Siempre Buenos Aires

Una pizzeria de San Telmo

Una pizzería de San Telmo

La primera vez que fui a Buenos Aires fue en el 2005 y la verdad no tenía mucha idea de lo que visitaba. Sabía de todas formas que iba a una ciudad cosmopolita y, en cierta medida, cumplía un sueño. Esa vez recuerdo que fuimos a los lugares emblemáticos de la ciudad: Caminito, Boca, Puerto Madero, San Telmo, junto con interminables paseos por la calle Florida en el microcentro y la Plaza San Martín. Sin duda, en este primer viaje sentimos que habían quedado muchos lugares sin visitar, ya que Buenos Aires se reinventa a cada momento y es, prácticamente inabarcable ¿En qué sentido? Porque es una ciudad que se revela en un sinnúmero de detalles que la hacen grandiosa, entretenida y sumamente adictiva. Quien va a esta ciudad y cree que es su debut y despedida, puede estar completamente equivocado.

Vengo llegando de Buenos Aires, y una conocida nostalgia  me embarga. Curiosamente, cuando arribé a la ciudad este año, sentí que llegaba a mi casa. Es extraño. Quizás es porque ya es mi tercera visita al lugar. Quizás es, porque de algún modo cuando pienso en Buenos Aires, pienso en una forma de vivir la vida, pienso en la ciudad que quiero todo el año y en cierta forma, envidio la cultura de los porteños, sus pequeñas costumbres que hacen de su ciudad algo único y tan distinto a lo típicamente latinoamericano.

Me gustaría, a través de este post, contarle al viajero qué visitar cuando vaya a la Capital Federal. Digo viajero, porque no concibo otra forma de conocer. Cuando se es turista, se pierde la esencia, pues sólo se conoce en la superficie. Puedo señalar que, a pesar de ser este mi tercer viaje, aún me faltan cosas por conocer y cosas por repetir. No obstante, quiero compartir mi experiencia con ustedes.

Ropa: En primer lugar voy a dar mis recomendaciones con respecto al tiempo. No he visitado la ciudad en invierno (creo que esa es nuestra próxima fecha programada con mis esposo), sino más bien en verano. Es importante que lleven ropa muy liviana, zapatos cómodos y paraguas (cuando llueve, LLUEVE) Este año nos sorprendió una lluvia tropical de una duración de seis horas aproximadamente. De todos modos venden paraguas en todas las Farmacity (unas farmacias de lujo, tienen de todo y no cierran nunca) que pueden costar entre 27 y 47 pesos argentinos.

Hospedaje: De los hoteles, elijan siempre uno que se encuentre en el centro o microcentro. Nos hospedamos en uno bastante bueno (aunque es ruidoso ya que se encuentra en plena avenida Sarmiento – de hecho se llama “Sarmiento Palace”-) que tiene buen desayuno (buffet y bastante variado) y una ubicación excelente, pues se encuentra a una cuadra de la avenida Corrientes y muy cerca del subte Callao.

Para viajar: los taxis no son caros (Un viaje desde la estación Retiro hasta el microcentro sale alrededor de los $15). No les recomiendo los remises (y si toman uno, que sea manejado por una central) ya que en uno de ellos nos estafó el chofer. En todo caso, como viajera, sólo tomo los colectivos y el subte, sale más económico y puedes viajar por prácticamente toda la ciudad por sólo $1  (son como $200 chilenos) Si combinas subte y colectivo, sube a $2.20.

Ciudad: Este punto es complejo. La ciudad tiene demasiados lugares hermosos y todos ellos están enmarcados en una arquitectura de diferentes estilos, pero muy pocos de ellos de corte contemporáneo.

Para visitar bien la ciudad se debe estar mínimo una semana o cinco días que incluyan el fin de semana. De este modo, el sábado puedes ir al Tigre a través del tren de la Costa, el cual es turístico, y que te permite conocer diferentes sectores de Buenos Aires como Barrancas (que está la feria de anticuarios mucho más barata que la de San Telmo) San Isidro, lugar famoso por su catedral (bastante hermosa) y su feria de artesanos (que se encuentra en frente de ella, en la plaza) y finalmente el Tigre, en donde está el parque de la Costa, el Casino y el puerto de Frutos. Ahí hay una gran oferta gastronómica, puedes comer desde wafles rellenos con banana y manzana, hasta choripanes en los quioscos ubicados a orillas del Delta. Imperdible es el viaje en catamarán por el Delta. Se pueden ver diferentes casas de los lugarenos que están construidas a la orilla del río (ojo que no son “casitas” jeje). Cuando uno visita el Puerto de Frutos, se da cuenta que es un lugar típicamente bonaerense. Es el lugar donde va el argentino el día sábado a comprar las verduras, la artesanía, decoraciones vanguardistas para su casa, ropa, etc. Es impresionante. Es como si en Chile juntáramos Pomaire, Chimbarongo, la Vega, la Feria de los Domínicos, Fantasilandia, el paseo que ofrecen las barcas en Valparaíso y el casino Enjoy en un sólo lugar (sólo es para que se hagan una idea) Además de la serie de restoranes y picadas que se encuentran allí. Seguramente el hotel le ofrecerá un paquete turístico. Yo recomiendo ir a al Estación de Trenes Mitre. Comprar el pasaje en tren hasta Baldomero Mitre (última estación) y de ahí en la Estación Maipú, tomar el tren de la Costa que tiene un valor de $24 por persona ida y vuelta. En total, el paseo sale unos $27 considerando el pasaje ida y vuelta hasta Maipú y el viaje en subte hasta Retiro.

El día domingo debe estar dedicado a San Telmo. Si vas por primera vez, sería bueno que primero fueras a Caminito (aunque no es muy entretenido) Se debe tomar cualquier micro que se vaya por la calle 25 de mayo hasta el final. Luego, en San Telmo, en la plaza Dorrego se encuentra la famosa feria de anticuarios, en las que se puede encontrar de todo y alguna que otra ganga (de todas maneras es carísimo, no se compara a nuestro persa Bio-Bio en cuanto a precios) Ahora, San Telmo exige un largo recorrido. Toda la calle Defensa está llena de artesanos que venden creaciones únicas y originales a precios bastante convenientes. También por esa misma calle se accede a las laterales en donde se encuentra el Mercado, lugar donde, junto con la fruta y la carne hay anticuarios (un poco más baratos) y puedes encontrar de todo: desde botones antiguos hasta mascarones de proa.

En el lugar hay una serie de galerias (la galería 900 por ejemplo hasta “la de las locas”) en donde se ofrecen antiguedades de todo tipo: juguetes, ropa, abalorios, libros, etc. etc. Es un lugar lleno de vida, en donde te encontrarás con parejas de tango, mimos, chef callejeros, teatro, música y si tienes suerte, una auténtica batucada brasileña.

El día lunes puedes ir a visitar en la mañana el Jardín Japonés. Un lugar que te aísla del mundo exterior. Posee una construcción muy cuidada y es realmente maravilloso. Desde el centro se puede tomar el colectivo 102 en Av. Callao. Ese cole te deja en la puerta del Jardín. En frente de éste se encuentra el Planetario. En la tarde se puede ir a ver el Shopping Abasto. La gracia de este Shopping es que su construcción respetó la arquitectura del antiguo Mercado de Abasto. Dentro de él, lo más curioso es la rueda giratoria que se encuentra en el tercer nivel. Es lo más vistoso del lugar. Para llegar hay que tomar la línea B del subte y bajarse en la estación Carlos Gardel. Recomiendo, particularmente, que salgan al exterior (hay una posibilidad de pasar directo al shopping) para que puedan apreciar la bella e imponente arquitectura.

Bueno, los demás días se pueden repartir en la visita a Puerto Madero, se llega a través de la avenida de Mayo, la que los conectará con la Casa Rosada, la visita al cementerio de la Recoleta (sirve línea 102, 59) y por sobre todo, la visita a la calle Corrientes, corazón de la ciudad. Para los amantes del cine y las nuevas tecnologías no pueden dejar de ir a único cine IMAX de Latinoamérica que se encuentra en el Showcase de la panamericana. Ir a ver una película 3D ahí, es una experiencia sin igual ($20 en la semana $24 el fin de semana). Es tan lejos que no recomiendo ir en taxi (se va toda la plata) sino más bien tomar el colectivo 59 (es una hora y media de viaje más o menos) que te deja en la puerta del lugar (es el final del recorrido).

Para los que buscan ofertas de libros, a ojos cerrados recomiendo la visita de la calle Corrientes desde el 1000 hacia arriba. Ahí, conjuntamente con la oferta teatral, se encuentran todas las librerias de viejos (incluyendo la enorme librería Losada), las que ofrecen una oferta inabarcable. Se encuentran libros desde $10 ($1800 chilenos) Aunque en la calle Sarmiento (calle paralela a Corrientes) se pueden encontrar libros desde $2. La visita a esta calle con sus librerías da para un día entero. En cuanto a las librerías más actuales, es imperdible la visita a El Ateneo en Santa Fe (es hermosa, es una especie de Teatro Municipal refaccionado) y para los que buscan libros humanistas, clásicos y relacionados con la psicología, la Paidós, la cual se encuentra en la misma calle.

Comidas: hay una gran oferta en el centro de Buenos Aires. Pero, hay cuatro cosas que todo visitante debe probar: las empanadas, las pastas, la carne y las pizzas.

Las empanadas deben comerse en El Cuartito, emblemático local que se encuentra en la calle Talcahuano con Santa Fe (cercano a la plaza de Tribunales) Las más sabrosas son las de atún y carne picante. Es un lugar de amplia tradición, en donde se reúne la gente común a degustar empanadas por $3.30 (menos de $700 chilenos) y acompañarlas con una Quilmes heladita de 600cc ($10) o una garrafita de soda ($4) También se pueden pedir pizzas desde $12 (unos $2500).

Las pastas, hay lugares variados. Un buen lugar es La Farola que se encuentra en la calle Santa Fe, en donde se destacan los ñoquis de papa gratinados (sencillamente deliciosos). También, un lugar bastante popular en la calle Corrientes es La Casona, en donde no te cobran el servicio (es costumbre en Buenos Aires) Ahí hay que pedir los “sorrentinos caseros” un plato de pastas rellenos con queso mozzarella, jamón y ricota los que se encuentran acompañados de una deliciosa salsa fileto (la mejor que he probado) por la módica suma de $12. Un lugar popular con un aire más moderno y sofisticado – pero un poco menos sabroso –  es Il Gatto que queda en Corrientes. De ese lugar, los tallarines a la putanesca son la mejor alternativa. De todas formas, el viajero puede encontrar otros lugares (si los sabe, que me cuente, je).

Las Pizzas, hay varias recomendaciones. Una de ellas es  Los Inmortales, un grato y tradicional lugar en donde hay que tomarse el tiempo para comer y disfrutar (la atención es bastante relajada) Recomiendo probar las pizzas tradicionales y sobre todo el menú que ofrecen en la sucursal de Corrientes (hay otra en Lavalle) por sólo $28 puedes escoger entre tres menús que incluyen todo, hasta el agüita perra (ojo que el menú es sólo de lunes a sábado). De ese menú, el mejor es el de bife chorizo con papas fritas, sencillamente delicioso. Hay que ir en horario de almuerzo (está mucho más desocupado) y si pides extra al menú, debes estar dispuesto a pagar el servicio de mesa ($5).

En las carnes, las ofertas son variadas. En el microcentro recomiendo lejos La Estancia. Un lugar tradicional en donde sirven el verdadero bife chorizo (es DON bife chorizo) pero es más caro considerando otros lugares. Si está en San Telmo, recomiendo almorzar en La Resistencia que se encuentra en la calle Defensa. El bife chorizo que ofrecen es bastante delicioso, trae acompañamiento (papas fritas) a sólo $30 (San Telmo es medio caro, así que ésta es una buena opción).

Y los helados…sin duda, Buenos Aires tiene muchas, muchísimas opciones. Desde los industriales Freddo y los semi artesanales de la heladería Sei tu en Lavalle, me quedo con la mejor heladería artesanal de Buenos Aires que pertenece a una de las 100 del mundo: Cadore. Esta famosa heladería se encuentra en la calle Corrientes casi llegando al subte Callao. Hay diferentes precios (en general el helado en Buenos Aires no es tan barato) desde los $7 ($1400 chilenos) hasta más allá de los $20. El helado de melón es simplemente fenomenal. Es como comerse un melón calameño helado con azúcar. La pana a la frutilla es delicioso y el sambayón que ofrecen es suave y ligero. También hay otras muy ricas como el struddel, frutos del caribe, etc. Hay una oferta impresionante de sabores.

Bueno, ya me he extendido demasiado. Para terminar, quiero señalarles las cosas que amo de Buenos Aires: su vida nocturna (la calle Corrientes está vivísima los domingos en la madrugada y las librerías durante toda la semana muchas de ellas están abiertas pasadas las 23:00 hrs.) su gente (amable, simpática y relajada) su arquitectura, su forma de entender la vida y la cultura, los árboles de la avenida 9 de julio, de la plaza San Martín y los que están en todos lados…en fin…todo, sencillamente todo. Soy una adicta a esta ciudad. Siempre digo que va a ser la última vez y cuando me estoy despidiendo me doy cuenta que aún no conozco Palermo, ni el cementerio de la Chacarita ni su Museo de Bellas Artes y un montón de otras cosas.

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