Ser mujer

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Ser mujer en el siglo XXI es un desafío, una búsqueda constante. Desafío, porque a pesar de años de luchas y reinvindicaciones, la mujer aún no posee las mismas condiciones salariales que el hombre ni las mismas oportunidades. Y una búsqueda, porque entre tanto querer ser igual a ellos, nos hemos perdido un poco a nosotras mismas, nuestra esencia.

No necesitamos ser como ellos. De eso ya nos dimos cuenta. Pero entre ese darnos cuenta, desechamos cosas que eran de nosotras y que se fueron en esa lucha. ¿Cómo qué? El lenguaje, por ejemplo. Creo que todavía la mujer se desenvuelve en un mundo construido por hombres y ustedes saben que el mundo se construye a través del lenguaje. No digo que el mundo hable como nosotras, tampoco es nuestro interés. Lo que digo es que rescatemos nuestro idioma. Hablemos como nosotras.

Hablar de la historia de la mujer es complicado. Porque somos complejas, profundas, enigmáticas. Durante muchos siglos vivimos a la sombra y el mundo se sostuvo gracias a nosotras. Mientras el hombre andaba como una gamo perdido en su búsqueda curiosa a través de la sociedad, construyendo, deconstruyendo, armando, inventando, proponiendo y fortaleciendo…fuera de la casa; nosotras nos preocupamos de construir, armar, centrar, laborar, dirigir…en la nuestra. Y fuimos señoras y dueñas. Y dimos la visión de mundo a nuestros hijos. Nos preocupamos, en el fondo, de ver si el mundo estaba con llave en la noche, de cubrirlo, de cuidarlo en la enfermedad y cantarle en su desvelo.

Pero luego nos cansamos. Sí. Nuestro universo se hizo estrecho. Ya decidimos colaborar en la luz, a pesar de seguir en la sombra. Así la mujer se reinvindicó, trabajó, escribió, dirigió, inventó y pronto, pronto, se vio al lado del hombre y éste no tuvo tiempo de pensar si le invadían el terreno.

Y llegaron las luchas. Las protestas. Las condiciones. Y llegaron las muertes. La muerte un 08 de marzo en una fábrica textil en 1908 cuando buscábamos mejores condiciones. Sí, porque también somos portadoras de la vida y por lo tanto, necesitamos tener ciertas condiciones en el trabajo que ayuden a nuestra maternidad.

Sin embargo, el dueño de esa industria no encontró nada mejor que encerrar a esas valientes mujeres que luchaban por algo digno, justo. Algo que no es exclusivo de las mujeres: mejores condiciones laborales.

Y se asfixiarion, se quemaron.

Entonces surgieron las conmemoraciones, las marchas. Febrero de 1908, 1909 en Manhattan, hasta que en Copenhague, Dinamarca, el 27 de agosto de 1910 estableció el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer.

Desde esa fecha el mundo conmemora a la mujer en agradecimiento por todo lo que ha hecho.

PARA VISITAR

Día internacional de la mujer.
El blog de la República

Libertad bajo falacia

¿Que podríamos entender por libertad? A esta altura del partido en la que el ser humano ha pasado por décadas y siglos por desentrañarla, una idea podríamos tener.

Sintetizando las ideas provenientes de largos siglos de discusión, entiendo a la libertad como la esencia de cada ser humano, esto es, el poder elegir. Dentro de todas las especies somos los únicos capaces de tal acción, la que no es fácil, pero inevitablemente estamos condenada a ella.

Debido a que elegir también está dentro de los parámetros sociales, se decidió la creación de los derechos humanos. Derechos que no son inventados, sino que nacen desde el ser humano hacia la sociedad, o sea, son inherentes, aunque a algunos esto no les convenza. Digo lo último, porque el hombre se ha olvidado de tales derechos (o los manipula o interpreta – lo que también al parecer está en su derecho de elección) para servir a otros intereses (principalmente económicos o de poder) que no tienen mucha relación.

Con todo, en la sociedad occidental la libertad es un derecho y se manifiesta a través de la expresión de cualquier tipo. Sobre todo es un derecho de las sociedades democráticas.

Me llamó la atención el siguiente post, en éste se mostraba gráficamente qué pueblos gozaban de libertad. Y claramente, los pertenecientes al islam y china, no lo eran.

Revisando los derechos humanos del islam, que amablemente ofrece el post, se parte inmediatamente con una falacia. Y al revisar el documento, me doy cuenta que todo está basado en una sola idea, es unidireccional y, con ello, toda idea de libertad (pluralismo) se agota.

Revisemos lo siguiente: “Todos los hombres son de un solo cuerpo;
si un miembro del cuerpo de la humanidad causa daño a otro miembro,
no es digno de pertenecer a la raza humana”

Acá se ofrece una falacia de falsa analogía. No podemos comparar la humanidad, un conjunto de seres con distintas creencias y personalidades, con un cuerpo (en este caso la ley islámica, supongo) cuyo miembro (así como una mano, un pie, etc) falle (un cáncer, gangrena, etc) debe “amputarse” o no es digno de vivir.

Lo último es categórico y demuestra claramente la ley del talión (ojo por ojo) Ley que no deja lugar a la misericordia ni a la reflexión. Además la frase se arroga el derecho de eliminar a ese individuo que no responda a la ley ¿De qué derechos humanos estamos hablando entonces?

Luego, todos los derechos humanos se someten bajo el punto de vista de la sharia, que es un código religioso con casi carácter de ley. Si sometemos los derechos humanos – y con ello una presunta libertad – bajo una ley religiosa ya no queda derecho a la elección. El ser humano se convierte en una marioneta e incapaz de dirigir su propio destino y sus pensamientos de acuerdo a sus creencias, de este modo, no sé si la vida valdría la pena de ser vivida.

Entonces ¿de qué derechos humanos me hablan si todo ello está sometido a la sharia y con ello hacer objeción de conciencia y privar de libertad de expresión?

Occidente permitió que se escindieran los derechos humanos y que ellos pudieran crear los suyos como un acto de tolerancia ¿La tendrán ellos con nosotros? Si están bajo la sharia, lo dudo.